Entrevista

Entrevista con Gerardo de la Concha

21 de enero de 2019

México, década de 1970. Germán, un jovencito apasionado por de los clásicos de la literatura, es reclutado por la guerrilla revolucionaria. A partir de ese momento, toda su vida se transforma. Luego, con el paso de los años los sueños revolucionarios se pierden en la velocidad de la vida moderna. Germán lo sabe y se une al mecanismo de poder. Pero el pasado sigue ahí, germinando la semilla de la venganza.

Tal es el argumento de Las Furias, la primera novela de Gerardo de la Concha* y platicamos con él en entrevista sobre esta experiencia nueva en su ya consolidada carrera como escritor.

+C—El protagonista es testigo y actor de un movimiento importante de los años setenta. ¿Por qué ubicar la historia en esa época?

GC—Germán participa en una guerra, sórdida como todas, e ignorada por quienes no participaron en ella. La “guerra sucia” de los 70 permite contar la historia de un personaje fracturado que busca la expiación y termina, convirtiendo esa expiación en sed de venganza. La idea es dejar claros los elementos que conectan a Germán con el mal.

+C—¿Germán es una proyección de la juventud en esos años?

Si nos referimos a la juventud radicalizada de los años 70, la respuesta es afirmativa. En la historia contemporánea de México se habla demasiado de la generación del 68, muy mitificada. Sin embargo, la generación de los 70 dio una cuota de sangre mayor que su antecesora, con mayores equívocos también. Pero a pesar de haber sido aplastados o exterminados, los jóvenes radicales de los 70, que adoraban a la diosa podrida de la Revolución, fueron quienes, a costa de la violencia y por eso en forma paradójica, lograron que el sistema comenzara su apertura, con la Reforma Política de Jesús Reyes Heroles y la amnistía a los guerrilleros sobrevivientes.

+C—Ahora que estamos medio siglo después de esos movimientos, ¿es posible que en la vida real existan otros Germanes?

Bueno, en la novela, Germán evoluciona hasta ser un outsider de la violencia; de hecho, circunstancialmente cambia de bando años después de terminada la guerra sucia. Creo que Germán no representa exactamente a los guerrilleros de los 70, pues él mantenía incluso diferencias culturales e ideológicas, no era un dogmático comunista, pues leía a los clásicos griegos, le enamora la historia de Miguel Strogoff, el correo del Zar, se mantiene rebelado contra Dios, etcétera. En momentos tempestuosos, la corriente de la historia incorpora a seres singulares que militan en bandos violentos sin tener el mismo molde de otros. Creo que eso le da más interés a la novela. Y por cierto, los guerrilleros de ahora, como los miembros de una facción del EPR que secuestraron y maltrataron a unos niños en Oaxaca, habrían sido ejecutados como provocadores que desprestigian la causa de la Revolución, por los guerrilleros de los 70 que ellos sí se enfrentaban a un verdadero aparato represivo.

+C—El título deja claro que es el tema de fondo es la venganza.

Creo que la venganza siempre tiene una tonalidad trágica y en el caso de Las Furias, establece una trama que permite a Germán desenvolverse en otro periodo de su vida y regresar a la violencia, que puede ser adictiva. Él regresa a eso en un proceso mimético que se daba desde su época de militante radical: cómo la víctima imita al victimario.

+C—¿Es la violencia la que marca a las personas y las vuelve vengativas o es la naturaleza de cada uno?

La condición humana se expresa de acuerdo a las circunstancias. Cuando existen guerras, los hombres que están ahí se modelan por ellas, aunque no siempre los hombres pueden participar en una guerra y saber cómo se comportarían en ella; se trata del fatalismo de las circunstancias.

+C—Háblanos de los personajes femeninos que encarnan las tres Gracias.

Las Furias representan el Remordimiento, la Violencia y la Venganza y, por su parte, las tres mujeres que llamo las Tres Gracias, se encarnan como símbolos de la Verdad, la Belleza y la Inocencia, aunque de alguna manera son símbolos contrahechos, pues una es una bruja, la otra es una prostituta y la muchacha es una especie de Lolita, ya muy despierta.

+C—El protagonista perdió al amor de su vida, y en sus propias palabras “hasta el alma” en esa venganza. ¿Hay posibilidad de redención después de tales desgracias?

Creo que Las Furias rompe el arquetipo del héroe atormentado y redimido, pero tendrán que leer la novela para descubrir y juzgar. Germán es un anti héroe nihilista. Pero lo considero literariamente más interesante. Con Las Furias quise escribir la mejor literatura con lo peor de la vida.


* Gerardo de la Concha (Ciudad de México, 1956) es ensayista, poeta y narrador. Entre sus libros publicados destacan: El fin de lo sagrado. Modernidad y catolicismo en México; La razón y la afrenta. Antología del panfleto y la polémica en México; El último dios. El dominio del becerro de oro en el mundo actual; Los réprobos y los devotos; Expiación; Lápidas del tiempo.


más notas

Romeo y Julieta: esto [no] es amor

Todos les rendimos homenaje como si su muerte hubiera sido el resultado de un mutuo sacrificio abnegado en favor del ser amado, pero...

Los otros oficios de los grandes compositores

Algunos de los nombres más grandes de la música no tuvieron una posición económica acomodada.