Nota

Sor Juana Inés de la Cruz entre la poesía y las ciencias

Su verdadero nombre fue Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana. Nació el 12 de noviembre de 1651 en la hacienda de San Miguel Nepantla, Estado de México.

A los tres años Juana Inés ya sabía leer, a los siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió una loa para la fiesta de Corpus.

En 1656, a la muerte de su abuelo, su madre envió a Sor Juana a la capital a vivir a la casa de su hermana, María Ramírez, esposa del acaudalado Juan de Mata.

Sor Juana Inés de la Cruz ocupó, junto a Juan Ruiz de Alarcón y a Carlos de Sigüenza y Góngora, un destacado lugar en la literatura novohispana. En el campo de la lírica, su trabajo se adscribe a los lineamientos del barroco español en su etapa tardía. La producción lírica de Sor Juana, que supone la mitad de su obra, es un crisol donde convergen la cultura de una Nueva España en apogeo, el culteranismo de Góngora y la obra conceptista de Quevedo y Calderón.

La obra dramática de Sor Juana va de lo religioso a lo profano. Sus obras más destacables en este género son Amor es más laberinto, Los empeños de una casa y una serie de autos sacramentales concebidos para representarse en la corte.

El 17 de abril de 1695, Sor Juana falleció, como consecuencia de una epidemia, en la Ciudad de México. Hoy, a tantos años de distancia, recordamos a esta escritora que transcendió las barreras del convento y del tiempo.