The Psychedelic Furs nos hundimos con ellos en el cielo.

Actualmente vivimos en las innovaciones y la posibilidad de combinar diferentes gustos con un clic de teclado. Hace algunos años aún había una importancia inmensa en suscribirse a revistas extranjeras y pagar la factura carísima de teléfono, en este momento sólo se trata de actualizar la computadora y contar con un buen servicio de internet o un dispositivo móvil libre de virus.

La industria cultural de los ochentas y el rock se renuevan, sin alejarse de las creencias y los movimientos populares que influyen en la energía del revival que ha surgido alrededor del mundo y en la Ciudad de México.

Estos últimos años podríamos determinar lo retro con el simple hecho de conservar en nuestras casas discos de vinil y casetes por ser formatos totalitarios en el mundo, y The Psychedelic Furs es parte de este legado de simpleza y belleza absoluta. Quien no ha visto el video de “Heaven” con Richard Butler cantando bajo la lluvia no ha sentido sus palabras “Is the whole of the heart, And heaven don't tear you apart” sientes la necesidad de abrazar la imagen constante del amor y los recuerdos que estos pueden llevarte consigo hasta hundirse el cielo.

The Psychedelic Furs es una banda fundamental en los cambios sonoros del post punk al new wave, los hermanos Butler, formaron esta alienación durante 1977. Richard Butler vocalista y letrista y Tim Butler bajo. En la actualidad esta es la alienación en vivo; compuesta por los siguientes músicos: Richard Butler, Tim Butler, Rich Good guitarra, Mars Williams saxofón, Amanda Kramer teclados y Paul Garisto batería.

El tres de agosto entre el viento que dejaba la ciudad por la lluvia que azotó una hora antes del concierto, The Psychedelic Furs ya nos esperaba con tranquilidad y nostalgia para salir a interpretar las primeras canciones: “Dumb Waiters”, “Heartbeat” y “The Ghost in You”; cada una se alineó con los recuerdos de los años ochenta y todos enfundados de una nostalgia infinita lograron permanecer en una catarsis que bien hacía falta entre las generaciones que estaban presentes.

El recinto albergaba a un público sediento de palabras y de música que bien nos ha acompañado por años entre las diferentes etapas del camino. Pareciera que la primera semana de agosto estuvo en otro tiempo y espacio, ya que estas fechas de conciertos en la ciudad bien pudieron cumplirse en la época correspondiente a 1985, un día antes se presentó OMD y de la misma manera cumplieron con el romanticismo de los años ochenta, una época que marca a cualquiera con su música y literatura; sin embargo estamos presentes reviviendo cada momento anhelado con nuestros grupos de vida entre viejos amores, cervezas y zapatos de charol. The Psychedelic Furs cerró la noche con el sentimiento de felicidad que todos buscábamos “No Tears”, “Highwire Days”, “Love My Way”, “Angels Don’t Cry” President Gas, Heartbreak Beat e India lograron que culminara con un recuerdo que no se sonara retro, sino a una infinidad de historias.

Texto & Fotos @UlyssesAvath

MasCultura 04-Agosto-17

   

más notas

Cuento Inédito: Al otro lado del sueño

No sé con precisión en dónde me encuentro, pero lo he llamado inconsciente. Es un desierto pálido, horrendamente blanco, inmenso, en el que un día, de pronto, vine a despertar. Yo permanezco acostado, junto a mi esposa Sara. Tenemos una sábana encima y una almohada debajo de la cabeza, como si estuviéramos sobre una cama […]

Un pequeño golpe de teatro

“El Teatro Instantáneo de Farabeuf es una alucinación, un sueño cuya realidad no puede dejar de ser puesta en duda. Se trata de un delirio momentáneo causado por la distorsión del espacio producida en la superficie de ese espejo manchado al que la luz del crepúsculo llega con un reflejo que todo lo vuelve confuso, […]

Entrevista con… Bernardo Fernandez Bef

EL INSTANTE AMARILLO María es una chica de 13 años que la pasa bastante mal en la escuela y también en su casa, donde los conflictos entre sus padres la afectan de manera cotidiana y directa. Es una gran dibujante, pero las matemáticas no se le dan muy bien. Tampoco encaja entre las chicas populares […]